Hola a todos:
Cuando decidí cambiar mi puesto de trabajo por el que ahora ocupo, un buen número de amigos y conocidos, me alertaron de que por las circunstancias en las que había estado (cargo que ocupaba), con los jefes tendría problemas puesto que estaban muy acostumbrados a que nadie les replicase y se acataran sus decisiones sin ningún tipo de objeción, por estúpidas que parecieran / fueran.
Debido a un cambio en la estructura organizativa de ese centro (cambiaron la "jerarquía") pensé que "muerto el perro, se acabó la rabia" pero olvide ese otro refrán que dice "cree el ladrón que todos son de su condición", o el que señala que "el que de servilleta llega a mantel, cuídate muy bien de él", y vaya olvido más lamentable.
A lo largo de estos posts, iré contando situaciones realmente graves, pero no quiero dejar de señalar las que ya en los primeros días me debían haber dado muestra de donde me había metido:
- Tras dos días en el centro, el heredero (apelativo cariñoso para referirnos al Jefe de Estudios) me llama para que vea un documento en su ordenador.
Lo miro, leo, y disminuyo formato con la opción Windows => "Ctrl + Mouse Wheel" para abrir otra ventana dentro de la principal de word y poder ver ambos documentos comparando diseño. La cosa no tendría mayor trascendencia de no ser porque dos días después (cuando vuelve a tocar ese ordenador") me llama por teléfono con carácter "urgente" para decirme con tono de enfado "Mira, no se lo que le has hecho a mi ordenador, pero ahora es imposible leer los textos de lo pequeña que tienen la letra, y cada vez que abro un documento, debo ir a formato y poner la letra en tamaño 155 para poder leer algo. Ya estás volando y viniendo a solucionarlo" (ah, se lo arreglé por teléfono)
Esto quedo perfectamente ratificado cuando tras ver que el contador de visitas de su página web marcaba solamente un centenar de visitantes, y con el ánimo de animar un poco ese conteo, utilicé un programa de visitas automáticas y la elevé a varios miles (dada día les cargaba unas 2000 visitas más). Un acto que cualquiera "medianamente preparado" habría entendido como una modificación manual del conteo, pero que el macho alfa (otro apelativo cariñoso para referirnos al director) entendió como un éxito en su gestión y fue alardeando del mismo por todos sitios (claustros, consejo escolar, aytos, asesores.....) y claro, yo pensaba que lo hacía de coña, pero parece ser que no era así, por eso cuando le dije que pensaba que sabía que lo hacía yo.......
Bueno, una primera pincelada a una pared por cubrir.
UN SALUDO
Mira que me lo avisaron...
Mira que me lo dijeron...
Mira que mira.... MÍRATE.
Cuando decidí cambiar mi puesto de trabajo por el que ahora ocupo, un buen número de amigos y conocidos, me alertaron de que por las circunstancias en las que había estado (cargo que ocupaba), con los jefes tendría problemas puesto que estaban muy acostumbrados a que nadie les replicase y se acataran sus decisiones sin ningún tipo de objeción, por estúpidas que parecieran / fueran.
Debido a un cambio en la estructura organizativa de ese centro (cambiaron la "jerarquía") pensé que "muerto el perro, se acabó la rabia" pero olvide ese otro refrán que dice "cree el ladrón que todos son de su condición", o el que señala que "el que de servilleta llega a mantel, cuídate muy bien de él", y vaya olvido más lamentable.
A lo largo de estos posts, iré contando situaciones realmente graves, pero no quiero dejar de señalar las que ya en los primeros días me debían haber dado muestra de donde me había metido:
- Tras dos días en el centro, el heredero (apelativo cariñoso para referirnos al Jefe de Estudios) me llama para que vea un documento en su ordenador.
Lo miro, leo, y disminuyo formato con la opción Windows => "Ctrl + Mouse Wheel" para abrir otra ventana dentro de la principal de word y poder ver ambos documentos comparando diseño. La cosa no tendría mayor trascendencia de no ser porque dos días después (cuando vuelve a tocar ese ordenador") me llama por teléfono con carácter "urgente" para decirme con tono de enfado "Mira, no se lo que le has hecho a mi ordenador, pero ahora es imposible leer los textos de lo pequeña que tienen la letra, y cada vez que abro un documento, debo ir a formato y poner la letra en tamaño 155 para poder leer algo. Ya estás volando y viniendo a solucionarlo" (ah, se lo arreglé por teléfono)
Esto quedo perfectamente ratificado cuando tras ver que el contador de visitas de su página web marcaba solamente un centenar de visitantes, y con el ánimo de animar un poco ese conteo, utilicé un programa de visitas automáticas y la elevé a varios miles (dada día les cargaba unas 2000 visitas más). Un acto que cualquiera "medianamente preparado" habría entendido como una modificación manual del conteo, pero que el macho alfa (otro apelativo cariñoso para referirnos al director) entendió como un éxito en su gestión y fue alardeando del mismo por todos sitios (claustros, consejo escolar, aytos, asesores.....) y claro, yo pensaba que lo hacía de coña, pero parece ser que no era así, por eso cuando le dije que pensaba que sabía que lo hacía yo.......
Bueno, una primera pincelada a una pared por cubrir.
UN SALUDO

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